Hacer un pequeño esfuerzo en la mañana puede determinar el éxito del resto del día: Claves para lograrlo
Muchos hemos deseado en algún momento que el día tenga más de 24 horas: el tiempo no rinde para el trabajo, las tareas de la casa quedan a medio hacer y la dedicación a la familia no es la mejor. Quizás todo sea un problema de administración.
Quienes encuentran dificultades en levantarse temprano habrán notado que, aunque es una tarea difícil, una vez que logran hacerlo logran completar muchas más tareas en las primeras horas del día. Cosas que jamás hubiesen estado listas de haber comenzado la jornada a las 10 de la mañana.
Tal vez se deba a que en las primeras horas del día hay menos distracciones, menos clientes llamando para pedir información, la empresa aún no está en su pico de actividad y no hay otros departamentos haciendo solicitudes, entre otras múltiples tareas que “despiertan” un poco más tarde en muchas compañías, como hacer facturación y control de inventario.
Por ello, hacer un pequeño esfuerzo por ganar unos minutos en la mañana nos puede hacer más exitosos cada día.
Lo primero que se debe hacer para poner este principio en práctica es preparar el cuerpo, para lo cual existen varios tips útiles:
- Duerme temprano: Si tu programa favorito se emite tarde en la noche, grábalo. Si lavar los platos después de la cena te hace dormir tarde, comienza a cenar un poco más temprano. Si encuentras dificultades al dormir, trata de eliminar los estímulos sonoros y auditivos que puedan estar perturbando tu sueño. Prepárate para pasar al menos siete u ocho horas cargando baterías.
- Levántate ¡ya!: Los famosos “cinco minutos más” que solemos tomar en las mañanas cuando nos cuesta despertarnos son el mayor boicot que se puede hacer a los planes de levantarse temprano. Durante estos “cinco minutos” estamos en estado de alerta por temor a quedarnos dormidos y llegar tarde al trabajo. Además, la fase de sueño alcanzada antes de la interrupción es tan poco profunda que se crea en el cuerpo una sensación de alteración y mayor cansancio. Por ello, si no puedes dormir al menos 30 minutos más, levántate de inmediato.
- Desayuna: Un desayuno nutritivo es la mejor manera de tener energía todo el día. Las proteínas, tanto en la mañana como a lo largo del día, ayudan a dar un extra, especialmente cuando las baterías bajan. El azúcar y la cafeína tienen el mismo efecto.
El famoso consejo de Ivy Lee sigue vigente hoy después de varios años. Hacer una lista de cosas por hacer, ordenarlas por prioridades y seguirlas al pie de la letra es un método que funciona y seguirá funcionando.
Dedicar las primeras horas de la mañana a las cosas más prioritarias de la lista, o a aquellas que se pueden hacer con la disponibilidad de recursos que hay en ese momento del día aligerará la carga del resto de la jornada.
En ese momento, en el que hay algo de holgura en el tiempo, se pueden hacer cosas como chequear el inventario, actualizar software, hacer una lista de clientes por contactar a lo largo del día, revisar presupuestos pendientes, entre otras.